ACNUR advierte que el resurgimiento de la violencia podría provocar un desplazamiento masivo en Kasai, República Democrática del Congo

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Una familia huye de la violencia en Kamonia, provincia de Kasai.  © ACNUR/John Wessels

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, advierte que el resurgimiento de la violencia y las tensiones renovadas en la región de Gran Kasai de la República Democrática del Congo podrían desencadenar otra ola de desplazamientos masivos en el país si la situación no mejora.

Hasta hace poco, la región había experimentado un período relativo de tensa calma. Pero en el último mes, más de 24.000 personas han huido de tres conflictos separados relacionados con disputas territoriales, enfrentamientos por recursos y enfrentamientos entre diferentes grupos étnicos, autoridades y milicias.

La mayoría de los desplazados buscan protección en las zonas fronterizas provinciales de la región de Demba en Kasai Central y la región de Mweka en Kasai.

En 2017, la violencia en la región de Kasai provocó el desplazamiento interno de 1,4 millones de personas dentro de la República Democrática del Congo y unos 35.000 refugiados que buscaron seguridad en Angola.

Los recién desplazados informan sobre asesinatos, violaciones, torturas, saqueos e incendios de viviendas en las últimas semanas. Decenas de personas han llegado con heridas. Hay muchos ni?os, ni?as, mujeres y personas nayores entre los desplazados.

En Katende, en la provincia de Kasai Central, los enfrentamientos entre dos comunidades por los recursos minerales y madereros aumentaron durante el mes de agosto.

En los últimos días, ACNUR ha recibido informes de conflictos relacionados con milicias que intentan reemplazar a un líder comunitario tradicional por uno de sus miembros en la aldea de Nteenda en la provincia de Kasai Central. La disputa ha provocado el desplazamiento de cerca de 1.000 personas.

Como humanitarios en primera línea, ACNUR está registrando tanto a las personas desplazadas como a los miembros de la comunidad de acogida, cuya capacidad para ayudar y acoger a los desplazados suele ser limitada debido a la pobreza extrema y los altos niveles de desnutrición en la zona. Estamos ayudando a las sobrevivientes de violencia sexual y las derivamos para que reciban atención médica y apoyo psicosocial.

En un esfuerzo de socorro en curso, ACNUR ha distribuido hasta ahora artículos que incluyen lonas de plástico, mantas, jabón y kits de cocina a más de 4.000 personas. Miles también han recibido kits de albergue y asistencia en efectivo para comprar alimentos y satisfacer sus necesidades más urgentes.

ACNUR continúa monitoreando la situación con nuestros socios y respondiendo a las necesidades de las víctimas de violaciones de derechos humanos. También estamos promoviendo negociaciones de paz entre los líderes de las diferentes comunidades para evitar más enfrentamientos.

También seguimos preocupados por la seguridad de unos 16.000 congole?os expulsados ??de Angola el a?o pasado, que siguen sobreviviendo en condiciones precarias en zonas remotas y casi inaccesibles. ACNUR está evaluando las condiciones de las carreteras para prepararse para la entrega urgente de asistencia humanitaria, en caso de que la situación continúe deteriorándose.

Angola expulsó a miles de personas a fines de 2018 y principios de 2019, en operaciones dirigidas a la migración irregular. Entre ellos había muchos ex refugiados congole?os, que fueron remitidos a organizaciones socias del ACNUR para recibir asistencia.

ACNUR está pidiendo un enfoque renovado en Kasai para restaurar la paz y aliviar las tensiones. También pedimos que se asignen recursos para responder a las necesidades de los congole?os desplazados en la región.

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